Cuestión de dislexia

Política

Un gas de olor agradable

Parece que reverdecen los términos del pasado, las heridas que nunca se cerraron se hacen presentes porque las vanidades viajan con nuestra especie como una rémora con un tiburón. De algunas entrañas emanan viejas fórmulas de organización en forma de ácido butírico ideológico que buscan invadir nubes de otro viejo gas, para imponer su aroma.


Estando basadas en la descomposición de los mismos principios, pero en diferentes proporciones, las flatulencias umbilicales de nuestro grupo huelen a nosotros –en realidad “nosotros” es el resultado del mimetismo logrado por un aroma de gran poder transformador–. Las de otros grupos huelen a ellos, pero la mezcla no huele a nada, porque su incompatibilidad neutraliza su fragancia y no perfuma.


Tanta lucha para no conseguir ni un frasco de esencia, ni bueno ni malo, ni agradable ni pestilente: nada. Pero insistimos mientras se suceden generaciones con igual obcecación.


¿Qué tal estaría por una vez, visto el resultado de lo intentado hasta ahora, que dejásemos aparcada nuestra fórmula para que todos aquellos que anhelan otro ambiente decidieran la composición por sí mismos pese a su ausencia de maestría?


Quizá sea un desastre; quizá. Pero al menos será su desastre, y seguro que no será mayor que el de ir esquivando desoladoras nubes inertes que pese a ello amenazan con tormenta de hedor.


-Paco Bello.

http://partidoilp.com/index.php


Los Navy Seals confunden el objetivo.

Esta pasada madrugada se ha producido uno de los episodios más bochornosos de la reciente historia militar, cuando, según un informe de la agencia de inteligencia estadounidense F.I.A. se aseguraba que, -el que hasta el asesinato de Osama Bin Laden era considerado número dos de Al-Qaeda y ahora comandante en jefe de la organización guerrillera-, Ayman al-Harakihri, se encontraba oculto en un palacio en la zona residencial próxima a la Ciudad Universitaria de Madrid.

Esta información ha hecho formar un operativo de intervención inmediata para el asalto y arresto o ejecución del objetivo.

La misión, denominada “Gallinácea”, se inició al alba en la Base de Morón, “con un tiempo duro con viento de levante de 35 nudos”, y según comentó el ministro de Defensa Robert Fates esta mañana en su alocución explicativa en el Congreso, dos helicópteros de transporte AS-532UL “Cougar” trasladaron a las fuerzas especiales a puntos predeterminados por un estudio fotográfico previo, mientras otros dos helicópteros BO-105 de combate prestaban apoyo.

El asalto afortunadamente no ha producido víctimas mortales, ya que fruto de la perspicacia e inteligencia analítica de uno de los miembros destacados de los SEALS, se llegó a la conclusión de que los objetivos eran erróneos, pues el idioma en el que se lamentaban los sujetos torturados no parecía árabe, tras lo cual se decidió abortar dicho operativo.

Según ha trascendido de informaciones filtradas por uno de los miembros del grupo asaltante, el error pudo deberse a una creación defectuosa de los modelos de estética facial proporcionados por la misma oficina técnica que simuló el aspecto de Bin Laden mediante una fotografía de Gaspar Llamazares, y que en esta ocasión había usado como modelos al Vicepresidente Rubalcaba y a un personaje de la farándula conocido como “Pozí”.

Parece que la rocambolesca odisea militar va a obligar a varias personalidades de la administración y las finanzas a permanecer ausentes de la vida pública por una temporada, pues aunque no existe comunicación oficial, han sido filtradas también unas imágenes del lamentable estado en que han dejado a varios de los desafortunados e involuntarios actores de esta tragicomedia.

Está claro no obstante que no ha existido mala intención, y que para salvaguardar la democracia se deben asumir algunos equívocos; aunque no sabemos qué opinarán los damnificados. Esperemos que a partir de ahora se utilicen criterios más elaborados a la hora de asesinar a los responsables de las disidencias y grupos organizados y las acciones contra ellos.


El primer poder

Quisiera que esto que voy a intentar estructurar tuviera algún valor; que sirviera de algo. Porque se nos están acabando las oportunidades de reflotar y embellecer aquello que otros crearon y que por momentos pareció tener algún futuro.

Puede que no nos queramos mover ni implicar en nada, soñando que eso que a los demás les está ocurriendo no nos va a ocurrir a nosotros, que por alguna razón somos tan especiales como para que las reformas laborales, de pensiones, de sanidad, impositivas, educativas, y otras, no nos afecten. O quizá pensamos que como somos independientes, no nos afectará la crisis que sí afecte a todos nuestros conciudadanos, o que somos muy mayores y ya poco nos puede afectar (si no tenemos familia es un planteamiento egoísta pero válido). Puede que incluso no tengamos opinión en lo que se refiere a las relaciones exteriores de nuestro país, o que no nos sintamos responsables de las muertes que produzca nuestro ejército. Tampoco nos afecta.

Todos sabemos que sí que nos afecta, otra cosa es que nos hayan incapacitado para asumir responsabilidades, o que no sepamos qué causa o movilización apoyar en la que nuestro mayor o menor esfuerzo esté bien invertido.

Parece poco provechoso apostar por temas puntuales y que afectan a un grupo concreto, y ciertamente en esos casos es verdad que aunque en el futuro pudiera afectarnos no haber ofrecido nuestro soporte, es una apuesta arriesgada jugar con nuestro escaso y necesario tiempo libre. Quizá con otros directamente no estemos de acuerdo. Pero hay uno que nos afecta a todos por igual: la información.

Voluntariamente, hasta en el lugar más recóndito del mundo, hemos ido adquiriendo e instalando el altavoz audiovisual que dicta los pasos y modas a seguir en todas las sociedades en cada uno de nuestros hogares. No en vano se conoce a esta época como la de la Sociedad de la Información.

Hemos abandonado el templo y altar desde el que cada domingo se marcaban las directrices conductuales, por una pléyade de neopárrocos a sueldo de las corporaciones y factorías de opinión. Y hemos multiplicado exponencialmente la capacidad de penetración y la facilidad de difusión del mensaje.

Es un bombardeo masivo e inmisericorde de adoctrinamiento de la modernidad cívica, desde donde se crean filias y fobias interesadas, y no solo con sermones, sino desde los espacios más inocentes, donde nos muestran cómo y dónde viven aquellos que son como nosotros y también los que son “mejores” y “peores”, para que nunca olvidemos que si se siguen las reglas podemos alcanzar el cielo, y si las rompemos… el infierno.

¿Pero quién decide los contenidos? Obviamente los dueños de esas corporaciones, que son a su vez garantes de su negocio y el modelo de Estado que lo sustenta.

¿Y las televisiones públicas? Es sencillo… si uno comprueba la porción de cuota de pantalla que dominan las cadenas privadas, podrá deducir que tienen poder para poner y quitar gobiernos manipulando a la población en contra o favor del que convenga. Por tanto el gobernante que quiera permanecer en su posición sabe que debe mantener ese statu quo de inacción fomentando el desinterés en las zonas donde existan esos grupos privados*.

Se discutió durante mucho tiempo si la programación que se ofrecía era la que la gente demandaba, o eran ellos mismos los que generaban la demanda. Parece que hoy día sólo es necesario echar un vistazo a cualquier dossier de mercadotecnia para comprobar que la televisión no es ajena al mercadeo.

Eso no quiere decir que una importante parte de la población no apreciara un cambio o incluso una reforma completa del modelo actual de contenidos. Hay que recordar que en 2008 el primer debate entre los dos máximos candidatos para alcanzar la Presidencia del Gobierno (una manipulación más), José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, logró reunir una audiencia media superior a los trece millones de telespectadores y una cuota de pantalla del 59,1%. y más de doce millones de ciudadanos estuvieron pendientes al menos un minuto del debate emitido por Antena 3 entre los número dos del PSOE y del PP al Congreso por Madrid, Pedro Solbes y Manuel Pizarro.

Imaginemos que en lugar de debates preparados, partidistas y absolutamente pactados, tomásemos por metafórico asalto nuestro derecho a elegir el tipo de información, sentásemos unas horas al mes a representantes del gobierno de turno frente a personas no condicionadas ni laboral ni económicamente por ningún grupo de poder, y pudiésemos presenciar un careo sin paños calientes… ¿de qué cuota de pantalla estaríamos hablando? ¿cuánta información que silencian los medios pasaría al dominio público? ¿cómo cambiaría eso la relación de la administración con la ciudadanía? ¿qué consecuencias tendría romper la hegemonía del pensamiento único? ¿tomarían las mismas medidas si tuvieran que dar cuenta pública de sus actos con regularidad frente a personas independientes?

¿Está muy bien verdad? Pues sólo hay que pedirlo incansablemente y en masa, y debemos lograr que todas las voces de los librepensadores con poder de difusión mayor o menor se centren en este proyecto concreto, pero sin disputas ni fisuras. Si todos nos implicamos de forma unánime seguro que valoran conceder algo tan justo y pacífico como fomentar el diálogo en previsión de males mayores si se niegan.

Si no adoptamos medidas y nos concentramos en un proyecto viable y concreto, seguiremos perdidos en nuestras atomizadas reivindicaciones y denuncias particulares y anónimas. Esas que jamás existirán porque lo que no aparece en los grandes medios, no existe excepto para un grupo casi numéricamente invariable y cíclico que sigue enquistado en la alterinformación queriendo cambiar el mundo sin llegar al mundo. Y así agotaremos nuestras fuerzas, que no son infinitas, mientras llegan otros que continúen nuestro calvario partiendo de cero.


Pedro Zalba, Eurodiputado del PP, “timado” por un falso lobby.

“Y le pagaremos por su tiempo” YES, YES, YEAH.


Iniciativa Debate y Solidaridad con Panamá en RKB

Disfruté mucho con la compañía de Edu y Andrés (eres un gran comunicador), y cómo no, con la presencia de mi estimado y admirado Carlos Tena. Escuchadla entera, vale la pena.


La Insurrección Egipcia

Camilo de los Milagros para DPEH


Hasta que entendimos Por Qué precisamente el sucio régimen del torturador Mubarak era el segundo receptor de dólares y armas – después de Israel – provenientes de la ultrademocracia genocida del Tío Sam: Mubarak y su entable de represión sostenían el resquebrajado equilibrio político del Magreb y el Medio Oriente como una raíz profunda (digamos, de 30 años de profundidad) sostiene un enredado árbol con muchas ramas.

La caída de Mubarak suponía pues el comienzo del huracán de rebeldía que vemos ahora en todo el Oriente. Si la revolución iniciada en Túnez no hubiese pasado a Egipto, muy probablemente no habría dejado de ser un acontecimiento local. Y haber pasado a Egipto con las consecuencias que ha tenido conjetura el comienzo de una vieja pesadilla para el Imperio Norteamericano, y en general para la “civilización” occidental: el Panarabismo y el despertar del sueño de una gran nación -que serían las naciones y pueblos árabes- tasajeada entre dos continentes y unas decenas de países que entre otras cosas tienen un pasado común, una cultura compartida, una lengua franca común, una religión mayoritariamente común, más de cien millones de hombres y mujeres morenos comúnmente pobres y – ¡lo más importante coño! – otros varios cientos de millones de barriles de petróleo enterrados bajo su territorio árido.

Egipto, donde nació justamente el nacionalismo árabe contemporáneo en la figura de Nasser a mediados del siglo XX con el deseo de unir a todos los pueblos que hablan la lengua del profeta, era importante además por ser el país árabe más poblado y el único “aliado natural” del enclave Israelí, que contrario a lo que se cree, no pasa de ser una simple base militar armada hasta los dientes, un perro de presa. El papel político y diplomático que EU no podía ejercer, por obvias razones, a través de su súbdito Israel, lo ejercía en la región el sátrapa lacayo Mubarak.

Tal efecto dominó, en el que las masas literalmente explotan por millones movidas bajo un impulso desconocido incendiando una región geográficamente más grande que Europa, sólo puede explicarse con la mezcla de tres coincidencias (¿Acaso existen las coincidencias en la historia?) que pueblan las naciones Árabes: 1– la permanencia de regímenes políticos anquilosados, represivos y dictatoriales que se subastan a las grandes potencias desde la guerra fría, a menudo intrincados en privilegios de castas, familias reales y reducidas oligarquías casi siempre ligadas al petróleo; 2– El impacto que la crisis económica europea ha tenido en las alzas de los alimentos y la caída de remesas enviadas por los inmigrantes, situación que golpea directamente las muchedumbres de desempleados y pobres del cada vez más miserable y arruinado Magreb, 3– Las maquinaciones, intrigas y trapicheos de las grandes potencias Europeas y EU para desestabilizar regimenes “hostiles”, apoyar sectores políticos leales y adueñarse de zonas estratégicas (v.gr. el Oriente de Libia y su infraestructura petrolera).

En otras palabras, mientras los millones de pobres sirven de mampara, los amos del Capital pescan en Río Revuelto. Para mencionar únicamente un caso de la pauperización del Magreb, El Cairo, esa ciudad mágica de las Mil y Una Noches y de las historias de Naguib Mahfuz, aparece en el ranking que Mike Davis hace de las urbes más pobladas y degradadas del mundo con un arrabal de algunos millones de habitantes llamado Ciudad de los Muertos, donde muchas familias viven de vender sus órganos a extranjeros, en tugurios sin servicios básicos ni agua en un país absolutamente desértico. Cómo debe presumir el lector, figurar en la clasificación de Davis es una vergüenza mayúscula, en la que también aparecen otras superpobladas ciudades miserables como Port au Prince, Kinshasa o Bombay; catálogo mundial de la pobreza y la degradación.

¿Dónde irá a parar todo este terremoto de insurrección? Muy difícil predecirlo, lo único que podemos decir es lo evidente: aunque por años o décadas las ruedas de la historia parezcan quietas y enmohecidas, la crisis incubada termina por reventar; los que sembraron vientos acaban cosechando tarde o temprano sus tempestades. Obama, como un monigote estólido, ha quedado prácticamente minusválido las primeras semanas repartiendo mentecatas e hipócritas ruedas de prensa, ante una crisis que rebasó en pocos días su capacidad de acción: cosecha los frutos del odio y la humillación que su país siembra brutalmente desde hace un siglo en el Oriente Próximo.

Bien, las casualidades no existen dice un paranoico personaje de Sábato. No será asimismo casual que la misma clasificación de la miseria en la que Mike Davis incluye El Cairo tenga dos ilustres urbes Colombianas; tampoco es pura casualidad que después del régimen de Mubarak la democracia “más estable” de Latinoamérica con sus tres cordilleras, sus dos océanos y sus crueles paramilitares sea la tercera receptora de “ayudas” militares del Tío Sam, lo que le valió el remoquete de “Israel Latinoamericano”.

Tampoco será casualidad que el posible derrumbamiento del represivo Estado Colombiano pueda marcar – como en Egipto – el comienzo del fin del dominio Norteamericano sobre nuestro continente.


Nota: No avizorar la peculiaridad entre la generalidad sería cometer un error de pupilo; un crítico nos hacía notar como buena parte del Magreb está habitado por “Bereberes” o tribus Amazigh y beduinas que no se recnonocen cómo Árabes ni hablan la lengua de Mahoma. Igual sucede en otras regiones del Oriente Próximo. Sin embargo en medio de las diferencias, las similitudes de los pueblos Árabes hacen de ellos un conglomerado cultural uniforme, base para un nacionalismo extendido como el de los Latinoamericanos, o el fallido Panafricanismo. No debe confundirse -aunque tenga hondas relaciones y similitudes- con el retrógrado integrismo islámico-musulman, proyecto político-ideológico más amplio que busca unificar a todos los creyentes en la fe musulmana, sean árabes o no.


Viendo la vida pasar

Paco Bello para DPEH

Ciudadano, ten cuidado, vienen tiempos mucho más difíciles para la mayoría de nosotros (no hay que olvidar que ya son muchos los que lo están pasando realmente mal). Os lo digo claro: muchos os vais a quedar sin casa y sin nada, pero además con deudas.

Es algo intrincado, pero se puede crear (lo están haciendo) una relación directa entre los sucesos de Libia y vuestro desahucio.

Podríamos empezar por hablar de una sociedad que ha basado su evolución en el petróleo, y de cómo mientras hablábamos de fronteras y patriotismos hemos esquilmado -situando títeres en diferentes Estados- a los legítimos propietarios de un codiciado bien natural. Podríamos decir que no se han buscado con ahínco otras fuentes de energía, porque existían grandes intereses para que eso no fuera una prioridad, y mantener así el monopolio de la prosperidad basado en una fuente fósil y limitada en manos de grandes corporaciones. Podemos hablar también del peak oil y del motín de las marionetas, que han aprendido que “todo vale” y han querido jugar un papel arriesgado.

Pero hablemos de quien hablemos, el damnificado es siempre el mismo: el pueblo.

Libia en este caso no está peor ni mejor que hace un año, cuando Gadafi era amigo de los líderes del mundo (Juan Carlos I a la cabeza), y lo que está ocurriendo allí no es casual, como no lo es el ánimo inaplazable de invadirlos. Vuelvo a recordar que en Rwanda y el Congo se dejó perpetrar la mayor carnicería de África y no sólo no se intervino, sino que se retiraron las tropas de la ONU para que se descuartizaran con más libertad. Hablamos de millones de muertos, pero sin petróleo, claro.

Lo que ahora es una obligación moral: salvar a los Libios, entonces era la contraria; la no injerencia. Dicho esto… ¿qué tiene que ver con las hipotecas? Vamos a ello.

Supongo que a estas alturas todo el mundo sabrá que España es uno de los pocos países del mundo en los que no existe la dación en pago o lo que es lo mismo, que la entrega de la propiedad inmobiliaria cubra (cancele) su préstamo hipotecario (se tumbó su habilitación a propuesta de IU con los votos en contra de PP y PSOE hace pocas jornadas). Y supongo que no hace falta explicar que el interés de esas hipotecas se calcula casi en su totalidad mediante Euribor más un diferencial, y que España cedió su soberanía económica a la UE con su entrada en la Zona Euro en la que es el BCE (entidad independiente) la que marca esos tipos de interés.
Pero claro está que pese a esa uniformidad en el criterio financiero, la disparidad en las realidades territoriales es patente. Mientras Alemania o Francia pueden verse afectadas por la inflación, el resto de las economías pueden estar inmersas en un proceso deflacionario, o de estanflación.

Tampoco tiene demasiada importancia, porque entrar en este tipo de explicaciones fortalece la creencia de que la economía es en realidad una ciencia, y que está por encima de las personas. Y de eso nada. Es ahora mismo un vil proceso de concentración de riqueza en unas pocas manos disfrazado de ortodoxia y seriedad. Sólo hay que entender algo: los gurús del libre mercado donde la oferta y la demanda son la doctrina, han homogeneizado la economía, como si eso fuera posible en una amalgama de estructuras económicas absolutamente dispares. Ellos saben a qué juegan, y esto es a defender una postura y hacer lo contrario, el problema es que exista quien les crea.

El caso es que se está aprovechando la coyuntura bélica (a medida) y el factor energético para justificar echar a la gente de sus casas (sic).

Según palabras de José Blanco (Ministro de Fomento):

“…El ministro de Fomento, José Blanco, señaló que la reducción del límite de velocidad en autovías y autopistas a 110 kilómetros/hora constituye una medida “coyuntural” y “necesaria” que busca un ahorro energético “de forma inmediata”, ya que si no se contrarresta el aumento del precio del petróleo, traería “una consecuencia inmediata en la inflación” y, si ésta se dispara, “habría un problema de precios, de hipotecas y todas las familias pagarían las consecuencias”.

Como si reducir la velocidad 10 Km/h en España tuviera algo que ver con el precio internacional del barril de Brent. La verdad es que uno se avergüenza de la falta ajena de la misma, y de que se burlen de nosotros con tanto descaro. Parece que la intención es aumentar la reserva estratégica del país (evitar parte del consumo), en previsión de los problemas que EEUU va a crear en Argelia, nuestro principal proveedor de gas (su carencia habrá que compensarla con crudo).

El BCE se ha puesto manos a la obra, y ya han dejado caer que en su próxima reunión se tomarán medidas al respecto de los tipos de interés, o dicho de otra forma, Jean Claude Trichet nos regalará una primera subida de tipos (a la que seguirán otras), ha advertido que si existen contratiempos en Oriente Medio, la situación puede empeorar.

Ya tenemos despejada la primera incógnita de esta ecuación, la segunda confirma los planes:

Hoy se aprueba la Reforma Procesal, que como punto estrella (entre otros igualmente vomitivos) tiene el “desahucio hiper exprés”, vuelta de tuerca al aprobado en 2009.

Que es ni más ni menos, una reforma hecha por y para que los bancos no tengan que dilatar el lanzamiento de los inquilinos, y en previsión de la próxima acumulación de estos procesos.

No se está defendiendo al acreedor, no. Se está ROBANDO la posibilidad de defenderse, y el acceso a la justicia. Hay que quedarse con esta realidad y no con lo que nos venderán. En lugar de fortalecer el aparato judicial, se recortan los derechos de acceso de los pobres, y ya está.

A los bancos que hicieron un mal negocio o fueron irresponsables en sus inversiones se les rescata, y a los ciudadanos que no previeron una crisis provocada, se les echa a la calle. Mano dura con el pobre, y mano blanda con el rico.

Y todo esto porque saben perfectamente todos los pasos a seguir frente a los acontecimientos que se avecinan.

Lo más dramático es que van a joder la vida a la gente mediante tretas que ellos mismos han creado, y mientras nosotros viendo la vida pasar, y atentos a cómo ha quedado el Madrid.